8 Campañas de verdades fundamentales sobre el capital eclesiástico

Realizar una operación de la ciudad más importante de la iglesia es parte ciencia y parte arte. Varios de los procedimientos que funcionaron bien en el pasado no son tan efectivos actualmente. Se han producido y van a seguir produciéndose actualizaciones y adaptaciones en el desarrollo de recaudación de fondos de capital. Parte importante del arte de la operación radica en adaptar esos procesos (la ciencia) a la civilización, situaciones, pretenciones y línea temporal de una iglesia. En contraste con otras organizaciones sin ánimo de lucrar, varios de los principios de la operación de la iglesia actualizada tienen su fundamento en los ejemplos del Obsoleto y Nuevo Testamento. El arte de la operación radica en sacar a la luz y utilizar como corresponde la realidad de las escrituras en relación a ofrecer de una forma eficiente y culturalmente importante. Aunque algunos procedimientos y prácticas cambiaron o se han ajustado a los tiempos, varios están inalterados y son los elementos escenciales para todas las campañas exitosas de la iglesia capital. Algunas cosas sencillamente no cambian; llamamos a estas verdades escenciales. Si usted se aproxima a su operación de capital entendiendo estas verdades, usted va a tener una operación muchísimo más productiva espiritual y financieramente. Verdad fundacional #1: Una operación triunfadora de capital debe ser construida sobre dos cosas: la Palabra de Dios inmutable y las superiores prácticas probadas. Las superiores prácticas son aquellas que han resistido la prueba del tiempo, habiendo sido desarrolladas por ensayo y error en incontables otras iglesias. Son las superiores prácticas que definen los programas exitosos de gestión del capital, no sólo porque trabajan, sino porque su sepa produce pésimos resultados. Las superiores prácticas tienen que ser construidas sobre la Palabra de Dios y según ella. En más reciente instancia, ofrecer eso es espiritualmente gratificante para el dador, así como económicamente gratificante para la iglesia necesita fe, y “la fe viene por oír, y escuchar por la Palabra de Dios” Verdad fundacional #2: Su programa de la iglesia no posee derecho a apoyo; debe ser ganado. Sólo porque la iglesia está realizando una aceptable obra no le otorga derecho a acompañamiento financiero. Da igual cuán sustancial o necesaria sea la causa de la operación de capital, usted debe evaluar numerosas cosas a esos que la apoyarían financieramente. Cada operación triunfadora de la iglesia demostrará una necesidad real del Reino, cómo la satisfacción iniciativa cubrirá esa necesidad, y enseñará cómo Dios provee para que Su intención sea llevada a cabo por medio de la mayordomía correcta de Su pueblo. Verdad fundacional #3: Una operación de capital necesita un esfuerzo diligente de parte de la gente que están oportunamente equipadas. Para una operación de capital triunfadora, no hay atajo o sendero simple, no hay una bala de plata, y no hay un apretón de manos misterio. Cosas increibles suceden cuando la iglesia toma el tiempo y el esfuerzo para transmitir precisamente la necesidad y la realidad bíblica, y después llevar a cabo un rastreo con una petición clara y sin disculpas de acompañamiento financiero. No obstante, este desarrollo necesita tiempo y esfuerzo. Una operación de capital es muy fácil en criterio, pero es un trabajo duro! Una operación triunfadora necesita una idealización y ejecución correctas con atención a los datos – y mucha oración. Verdad fundacional #4: Una operación de capital no es sobre el dinero, es sobre los corazones de la multitud. Una operación de capital es sobre contribuir a la multitud a comprender que hay una necesidad del Reino, el plan especial de Dios de provisión especial para suplir esa necesidad por medio de la mayordomía de Su pueblo, y la consideración orante por cada individuo de cómo Dios quiere que ellos respondan a esa necesidad. A menos que los integrantes de la iglesia logren comprender la necesidad y después personalizarla para hacerla su necesidad sentida, la operación no va a llegar a su pleno potencial, tanto espiritual como financieramente. Si la operación produce frutos espirituales, el dinero se cuidará solo. Verdad fundacional #5: A la multitud se le debe soliciar que dé. El ofrecer bíblicamente es contra-intuitivo para bastantes, y por eso la multitud requiere estar espiritualmente equipada por medio de predicar, enseñar y rezar. No obstante, va a llegar un instante en que va a existir que soliciar a los santos de forma clara, convincente y sin disculpas que den. La “pregunta” sólo viene luego de un

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