Ciencia y religión

Queridos lectores, bastante gente piensan la religión y la ciencia como opuestas. Sin lugar a dudas, esta percepción es increíblemente equivocada. La religión y la ciencia no se oponen, sino que se complementan. Por los datos que brinda, la ciencia asiste para la gente a comprender mejor el universo en el que viven y a llevar a cabo invenciones que van a hacer sus vidas más simples, en tanto que la religión guía a los humanos a la cumbre de su madurez conductual ayudándoles a vivir armoniosamente con el universo. De todos modos, los humanos están cara a cara no con dos, sino con tres realidades. Estas son las realidades materiales que forman parte al universo, las realidades intelectuales producidas por el razonamiento y las realidades transmitidas que forman parte al planeta metafísico, transferidas por los profetas. # Las realidades materiales Estas son las realidades del reino material. La información sobre esto se obtiene por observación y experimentación. Todo el planeta puede llevar a cabo visualizaciones. Por otro lado, en las prácticas de los investigadores, las visualizaciones se hacen muchísimo más meticulosamente y, cuando es requisito, usando distintas utilidades. Los investigadores, al tener un cierto dictamen como producto de las visualizaciones, lo convierten en una conjetura. Después intentan comprobar su conjetura probándola luego de hacer las condiciones primordiales. El saber verificado por la experimentación se denomina conocimiento científico. El saber científico revela los misterios extraños de las realidades del reino material. En los últimos siglos, se mejoraron las técnicas de experimentación y se han creado procedimientos de exámen que distinguen las desviaciones naturales en los hechos de los efectos conformados por el aspecto visto y, entonces, se hizo viable calcular con exactitud los efectos de los causantes. Y esto hizo que los estudios investigadores sean más veloces y eficaces. Queridos lectores, aunque el saber científico nos asiste a estudiar sobre los misterios del reino material, se obtiene en condiciones limitadas de tiempo y espacio. Es imposible adivinar con exactitud cómo podrían manifestarse en gamas de tiempo y espacio más extensas o en elementos y temas muy dispares. Para lograr resultados más positivos, entonces, este conocimiento se interpreta desde estudios investigadores semejantes completados antes. Las realidades intelectuales Las realidades intelectuales tienen dentro teorías y realidades matemáticas. Ya que los experimentos investigadores tienen la posibilidad de hacerse en un tiempo y espacio limitados, los datos obtenidos están sujetos a esas condiciones limitadas. Para abarcar totalmente el reino material en el que vivimos, además requerimos entender sobre los eventos que estuvieron ocurriendo ya hace cientos de años en el infinito del universo. Entre otras cosas, deseamos estudiar la respuesta a muchas cuestiones como cómo se hicieron las montañas, cómo se generan los terremotos, cómo y de dónde quita el sol su energía, etc. Por otro lado, dentro de las habilidades limitadas del procedimiento de experimentación, es imposible estudiar sobre ellas por medio de experimentaciones. En esta circunstancia, alcanza con desarrollar críticas que expliquen los hechos de la forma que mejor se pueda, desde muy poca información descubierta por la ciencia. Estas explicaciones exhaustivas fundamentadas en hallazgos investigadores se nombran “teorías”. Las teorías son aceptadas como verdades hasta que emergen nuevos descubrimientos investigadores que refutan hallazgos previos. De hecho, las teorías no son realidades sino críticas que tienen la posibilidad de cambiar con el tiempo. Uno de los ejemplos típicos es la teoría evolutiva. Esta teoría fue una opinión que argumentaba que todas las especies emergen evolucionando unas de otras. Millones de libros se escribieron sobre este asunto. Por otro lado, los estudios explicados llevados a cabo sobre fósiles revelaron que la verdad de la materia es muy distinta. Si la teoría evolutiva fuera precisa,”muchas maneras de transición estarían presentes. Pero no un solo fósil de transición que muestre la transición de una clase a otra, como sostienen los darvinistas, está utilizable. Más allá de esta falta de una exclusiva forma transitoria, hay bastante más de

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *