La diferencia entre predicar y enseñar

¿Cuál es la distingue entre predicar y enseñar? Algunos predicadores enseñan y algunos profesores predican. ¿Es una charla más predicación o un alegato más lección? Soy un pastor con 20 años de vivencia en la predicación. Intentaré argumentar la distingue.como pastor, la distingue es escencial. Yo enseño. No existe duda de esto. Pero yo soy frente todo un predicador del Evangelio de Jesucristo. La realidad es que hablo en público de 5 a 7 ocasiones por semana. Media cual es predicación y la otra mitad es lección. Aquí está la distingue en escasas expresiones y una aclaración más descriptiva a seguir: Predicar – Es intentar perjudicar el pensamiento de un individuo atrayendo al corazón de un individuo. Lección – Es intentar perjudicar el corazón de un individuo atrayendo a su pensamiento. PREDICACIÓN Como predicador, pienso que algunas verdades requieren ser actuadas rápidamente. Esto puede socorrer el matrimonio de un individuo, evadir que un joven se convierta en dependiente, y contribuir a mover a un individuo a caer en el pecado. Un sermón, entonces, es una súplica al corazón, las emociones y el alma de un individuo. Hay mucha pasión en la predicación. Está diseñado de esta forma a propósito. Busca prender el impulso emocional de un individuo que comunmente es la fuente de nuestros deseos. La Biblia habla de esto cuando dice: Proverbios 18:1 Por medio del deseo un hombre, habiéndose separado de sí mismo, busca e intermedia con toda inteligencia. El deseo es lo que nos impulsa. Es lo que provoca que un artista tenga triunfo, lo que transporta a un empresario al triunfo, un deportista a ser una estrella, un pequeño a sacar destacables. La predicación está destinada a dar de comer los buenos deseos.comunicar en los adolescentes el deseo de ser puros antes del matrimonio, de crear deseos en las parejas casadas para tener un matrimonio más fuerte, de animar los deseos que tienen piedad y santos! Esto es lo que la predicación se ofrece llevar a cabo. Muchas, bastante gente tienen la posibilidad de indicar un sermón como el punto de inflexión en sus deseos, el fundamento de sus elecciones para parar un pecado en especial, para empezar algún servicio a Dios, o para vivir una vida mejor. En los círculos seculares, esto se conoce como comentar de razón. Es predicar, pero no sobre temas divinos. Los políticos acostumbran predicar en sus discursos. Ellos están intentando de conseguir que la multitud vote por ellos o por alguna agenda, y recurren a las emociones y deseos de un individuo para poder esto.como pastor, he descubierto que la predicación es una utilidad tremenda para contribuir a comunicar los deseos que tienen piedad en la multitud. ENSEÑANZA Además como Pastor, pienso que algunas verdades requieren estar arraigadas en el entendimiento de un individuo para hacer bien esas verdades. Esto se consigue por medio de la lección. En tanto que la predicación puede hacer un deseo de llevar a cabo algo que un individuo no sabe totalmente -esto puede ser tanto bueno como malo, en relación del deseo- la lección trata de razonar con la cabeza de un individuo. La lección muestra la prueba, es raramente emocional, apela al intelecto, y brinda a un individuo con varios ángulos diferentes de comprensión. En la mayoría de los casos, no consigue cambios veloces en el accionar de un individuo, como la predicación, pero empieza a aceptar una base sólida sobre la cual se dirige el accionar. Varias cosas requieren ser enseñadas para que se hagan o se implementen bien. Sin enseñar sobre la mecánica, el por qué, dónde, cuándo y cómo, el fundamento de un católico con pasión se erosiona de forma sencilla. Jesús logró las dos cosas. Él enseñaba y platicaba. Permítanme poner un caso de muestra. Un sermón ardiente sobre la oración puede infundir y hacer un deseo de rezar en el laico. Pero sin ninguna lección acerca de cómo rezar, su deseo no se va a cumplir. Y sin el sermón ardiente, puede que no tenga un deseo tan fuerte de rezar más allá de que se le haya enseñado a llevarlo a cabo. Los discípulos de Jesús entendieron esto. Jesús había inculcado el deseo de rezar, pero a ellos les hacía falta la comprensión de cómo llevarlo a cabo. Entonces, le pidieron a Jesús que les enseñara: Lucas 11:1 – Y aconteció que, mientras él oraba en cierto lugar, cuando cesó, uno de sus discípulos le dijo: Señor, enséñanos a rezar, como Juan además enseñó a sus discípulos. Una charla escolar, es

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