La Tierra como el Creador lo intentó.

Amado lector, ¿es viable que un espacio sea espiritual? No es una iglesia, un santuario o un tabernáculo, sino una región de sorprendente hermosura natural? Me propuse responder a esa pregunta el viernes pasado cuando conduje hacia el sur por la carretera escénica uno desde Monterrey con mi compañero Steven King. Íbamos de sendero a Big Sur, el popular tramo de 90 millas de costa escarpada y hermosa entre el Carmelo y San Simeón. Steven jamás había estado antes. “¿Qué vamos a llevar a cabo cuando lleguemos ahí?” Hizo la pregunta, un poco aprensivo. “Sólo mira”, dije. “Estás bromeando, ¿verdad?” Era un día ideal para tomar fotos: 63 grados, una despacio brisa soplando desde la costa, no había ni una nube a la visión. Súbitamente, a la izquierda de nosotros estaban las impresionantes montañas de San Lucia, y a la derecha la visión más grandiosa del Pacífico. “Santo -“, ha dicho Steven, aturdido mientras redondeábamos la primera curva. Se podría decir que esta es la actividad social más dramática de todo el mundo de tierra y mar, un sector de inalcanzable hermosura natural. A lo largo de décadas, ha atraído a pintores, escultores, novelistas y otros tipos creativos, introduciendo a uno de mis escritores estadounidenses preferidos, Henry Miller. El creador de “Trópico de Cáncer” y “Quédate inmovil como el colibrí” instó a Big Sur su lugar de vida de 1944 a 1962. Y precisamente se inspiró aquí. “A menudo, al continuar el sendero que serpentea por las lomas, escribía:” Me levanto para cubrir la gloria y la excelencia que envuelve todo el horizonte.comunmente, cuando las nubes se amontonan en el norte y el mar se revuelve con gorras blancas, me digo a mí mismo:”Este es el California con el que soñaron los hombres hace años, este es el Pacífico que Balboa miraba desde el Pico del Darién, esta es la faz de la tierra como el Constructor quiso que pareciera”. Steven y yo empapamos las vistas en el transcurso de un par de horas, y después caminamos bastantes caminos vacíos por medio de las secuoyas rojas en el Parque Estatal Julia Pfeiffer. Luego, nos detuvimos un rato para ver la biblioteca local de Henry Miller. “Revisa tus neurosis y psicosis en la puerta”, lee un letrero en el frente. Por muy atractiva que sea la biblioteca, es complicado tener un monumento a Miller genuino. Para comenzar, él no los aprobó. Memoriales, ha dicho,”derrotó el objetivo de la vida de un hombre. Sólo viviendo tu vida totalmente puedes honrar la memoria de alguien”. Sus propios días estaban llenos de gusto. De joven, vivió una vida inigualable, vagando por las calles de París. De hecho, su historia entera fue inmaterialista. “Si ha de haber paz”, escribió una vez:”Será por el ser, no por el tener.” Miller se casó cinco ocasiones. Era pintor, ensayista, pianista, novelista y fue anunciado en la película de Warren Beatty “Rojos”. Pasó años aprendiendo las considerables tradiciones religiosas de todo el mundo. Y en todos ellos descubrió algo que admirar:”Buda nos dio el sendero octuple. Jesús nos mostró la vida especial. Lao-Tzu salió cabalgando sobre un búfalo de agua, habiendo condensado su vasta y alegre inteligencia en unas escasas e imperecederas expresiones”. Tocamos la biblioteca en el transcurso de un tiempo, mientras observabamos fotos, cartas y manuscritos antiguos, y después volvimos a los acantilados para ver a las focas del puerto y una escuela de bastante más de cien delfines, la más importante que he visto en mi vida. (También buscamos el ágil Cóndor de California en el cielo. Sin suerte.) Completamos el día con un almuerzo relajado y una copa de Sauvignon Blanc en Nepenthe -recomendado completamente – antes de volver a bajar por la costa. Entonces, ¿un día perezoso en un espacio idílico verdaderamente cuenta como una vivencia espiritual? Dudo que Henry Miller discutiera el punto. Cuando murió en 1980, esparció sus cenizas por la costa. “Fue aquí en Big Sur”, escribió,”¡Primero aprendí a decir Amén!” Carpe Diem, Alex P. S. Voy a ofrecer una charla sobre “Riqueza Espiritual” en FreedomFest, del 10 al 12 de julio en Bally’s en Las Vegas. El organizador de la charla, Mark Skousen, me ha pedido que dialogue sobre “Dinero y concepto de la vida”. Este va a requerir mucha participación del público, por eso invito

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