Presente su corazón / No su ropa: ¿Qué dice la Biblia acerca de esto?

La intención de este artículo es arrojar alguna luz sobre un popular pasaje de las Escrituras. Pero antes de llevarlo a cabo, permítanme llevar a cabo dos cuestiones desafiantes: 1. ¿Qué es lo que está dando? Si fuéramos llamados a conocer a la Reina de Inglaterra, ¿cuál sería nuestro atuendo? Terminantemente, si yo recibiera una invitación para ver a alguien de tal realeza me aseguraría de vestirme para la oportunidad. 2. ¿Y si fuéramos a conocer al Presidente en la Casa Blanca? En un intento de poner nuestro’ mejor pie adelante’, habríamos sacado el más destacable traje de nuestros armarios, o a lo mejor inclusive adquirir uno nuevo. En las Islas del Caribe, cuando acudimos a la Corte de Justicia, no se nos facilita la entrada a menos que estemos vestidos apropiadamente. En términos coloquiales lo llamamos nuestro’ Sunday Best’. No obstante, a lo largo de este movimiento moderno reciente, se volvió habitual y también aceptable, al ingresar en la presencia del Dios Todopoderoso y Constructor, que no se contengan las mismas normas. ¿Por qué entonces está bien, venir enfrente de nuestro Padre sin suponer en lo que llevamos puesto, pero si nos fuéramos a otra sección, nos habríamos asegurado de vestirnos apropiadamente? Permítanme llevar a cabo una pausa aquí para decir esto:”No soy con la capacidad de comentar de casos en los que” es imposible llevar a cabo mejor “. En vez de eso, estoy comentando de todo lo opuesto “cuando se puede llevar a cabo mejor, pero no se hace”. Sólo nosotros tenemos la posibilidad de entender qué sector se aplica a nosotros. En un intento de agarrar alguna forma de justificación, para esta acción recurrente se usan las expresiones “haced tu corazón y no vuestra vestidura”. Si la Biblia ha dicho esto, entonces puedo comprender en parte por qué “hacemos lo que hacemos”, porque “rendir verdaderamente significa” ofrecer “. Entonces, entonces, va a ser una interpretación precisa de esas expresiones para ser’ dad nuestros corazones y no vuestras vestiduras’. ¿Pero la Biblia verdaderamente ha dicho Render? No, no lo logró. Entonces, ¿qué decía? Si leemos el pasaje de la Escritura que está en Joel 2:12 – 13, vamos a encontrar la respuesta a esta pregunta. 12 Por consiguiente, ya que, en este momento además nosotros, dice el Señor, volveos a mí con todo tu corazón, y ayunando, y llorando, y llorando, y con luto: 13 Y quebrantad tu corazón, y no vuestras vestiduras, y volveos al Señor tu Dios; porque él es misericordioso y misericordioso, retardado para la furia, y de enorme benevolencia, y arrepentíos de la maldad. En Joel 2 Dios tuvo un enorme inconveniente con los enormes errores de la Casa de Israel. Dios tuvo paciencia con ellos por medio de los años y en ocasiones les suplicó que se apartaran de sus caminos. Pero no quisieron, por eso en este capítulo Joel les avisó de la devastación que está cerca, gracias a su falta de consideración por su Dios y Joel instó a su pueblo a bajar en ayuno. Cuando la multitud en tiempos bíblicos, cuando ayunaban, se “rasgaban” o “rasgaban” sus ropas y se ponían en cambio un saco como símbolo de luto. Pero sin embargo, los corazones del pueblo no eran repetitivos. Por eso de todos modos, todo se realizó para un show. Joel sabiendo esto, pide a la multitud que sea sincera en esta ocasión y que “rompa nuestros corazones y no vuestras vestiduras”. Esto significaba’ rasgar nuestros corazones y no vuestras vestiduras y dejar que tu corazón sea quebrantado por el mal que hizo’ Por eso, entonces, el término’ ofrecer tu corazón y vuestra vestidura’ no está en las escrituras y entonces no debería ser una razón para nuestras actitudes. Pero esto quiere decir entonces que hay algunos casos en los que es imposible evadir. Desde luego, pienso que hay situaciones en los que las situaciones, más allá de nuestro control, no nos permiten “vestir lo destacado”, pero no en todos los casos debería ser de esta forma. Porque nuestro Dios es santo y merece el mismo honor, y muchísimo más, que se le dió a algún otro. Además dicen que la Biblia dice “ven como eres”. Esta cita es utilizada comunmente pero tampoco está en las Escrituras. Y aunque lo hagamos “venimos como somos”, el solo hecho de estar en la existencia de Dios nos cambia, para que jamás nos quedemos como nos encontramos. No soy sabio, intento ofender a nadie. Me limito a expresar mi punto de vista sobre este tema tan controvertido. Quisiera que se respete como tal. Biografía del autor: En la actualidad soy un asistente administrativo y copropietario

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