Religiones y Gente del Libro

Todas las religiones que hay en esta jornada se fundamentan en libros, que la multitud llama escrituras. Algunas religiones tienen varios libros. La mayor parte de los que se los conoce como religiosos son seguidores de los preceptos y entendimientos de la misma forma que se muestran en las escrituras. Muchas personas conoce de memoria versículos, mandamientos y oraciones escritas y algunas veces inclusive los citan para apoyar sus argumentos en asuntos religiosos. Los libros están hechos de papel, tinta y expresiones, entonces ¿por qué la multitud les proporciona mucha más consideración a ellos que a Dios o a la Verdad misma? Algún persona racional comprenderá que la realidad o su vivencia debe ver con el sujeto, no con los libros o las expresiones que tiene dentro. Todas las religiones del pasado y del presente se han originado por medio de un profeta o de un maestro iluminado. Además, hubo bastante gente que han desarrollado sectas para ofrecer sus propias críticas sobre Dios, la vida, la desaparición, etc. Entre ellos, hubo falsificaciones que han intentado aprovecharse de la ignorancia de sus fieles. Todas las etnias comentan que su religión respectiva viene de manera directa de Dios, y además que su religión es mayor a todas las otras. Algunas naciones creen que además de sus libros y sus profetas todo lo demás es demoníaco. Permítanme llevar a cabo algunas cuestiones a uno y a todos:”¿Cuántos entre los que son seguidores de sus escrituras y profetas tienen una migaja de vivencia de lo que está escrito en esas escrituras? Si debemos continuar lo que está escrito en las Escrituras sin cuestionar o pensar sobre lo que ellas ordenan, entonces, ¿cuál es el sitio de la lógica, y entonces la cabeza, en la religión? Si un hombre se convirtió en profeta o guru, ¿por qué no tienen la posibilidad de otros llevar a cabo lo mismo? Todas las religiones comentan que nuestra esencia es parte integrante del Espíritu Supremo, entonces ¿por qué no tenemos la posibilidad de experimentarla? ¿Las religiones que hay hoy enseñan a ser nuestra esencia, oséa, la piedad? ¿Eran los contextos en los que evolucionaron y se enseñaron los distintos profetas y seres iluminados, los mismos? Todos los enormes habían experimentado el mismo espíritu desde dentro, la distingue radica sólo en la manera en que lo expresaron. Si un profeta puso énfasis en la excelencia de Dios, otro alabó su hermosura y un tercero habló de ella como paz inefable. Pero todos ellos se están refiriendo al mismo Espíritu Supremo. No todo lo que un profeta dice puede ser siempre práctico: debemos seleccionar sólo aquellas cosas que tienen la posibilidad de ayudarnos a presenciar la realidad interior, entonces todo lo demás se va a hacer claro para nosotros. Nuestro accionar fluirá espontáneamente de la vivencia, sin ingresar en conflicto con las situaciones que nos cubren, sea cual sea la etapa en que nos encontremos. La vida es un cambio constante; las respuestas o resoluciones ya hechas no asisten. Inclusive diré que es feo. Cada etapa, cada situación tiene su proposito difícil de cumplir, que llama a nuestras habilidades internas a manifestarse, ofreciendonos de esta forma la posibilidad de crecer de una forma exclusiva. No tenemos la posibilidad de tener una fórmula general, dado que esto impediría el aprovechamiento de nuestras potencialidades internas. La realidad y sus infinitas virtudes se esconden en la hondura de nuestro ser y no en los libros, que se fundamentan en la vivencia personal del que la escribió o hablado. Entre otras cosas, el Bhagavad-Gita es la vivencia de Krishna, no está designado a ser aprendido de memoria y recitado. Precisamente tenemos la posibilidad de estudiar de ella para que nosotros además tengamos ganas de pasar por la vivencia. En el planeta de hoy poseemos inconvenientes y retos que difieren de los del pasado, entonces las resoluciones además deberían ser diferentes. Entre otras cosas, en la vieja India, si un rey no poseía ningún hijo que le sucediera y continuara su linaje familiar, el rey poseía que casarse con otra mujer. Podría volver a casarse si no tuviera un hijo de la segunda mujer. En ese instante, era muy natural dado que no se sabía que son los cromosomas del padre los que determinan el sexo del pequeño. Pero hoy las cosas cambiaron. Uno puede, no sólo tener elementos

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