Tres maneras seguras de conocer a Dios nos rescatarán.

Vale, soy una chica tonta. De lunes a sábado trabajo un promedio de 15 horas del día a día. Lo sé, lo sé, tengo que ir más lento. Es complicado de llevar a cabo porque me encanta lo que hago. Pero, cuando llega el domingo, la vida se pone mejor. Todo el día está que se dedica al Señor, la familia y los amigos. El domingo pasado durante la noche tuve dos amigas encantadoras. “¿Tienes azúcar para el café?” hizo la pregunta uno. “Hmm…” dije mientras abría la puerta del gabinete,”Veamos, azúcar, azúcar…” Con ese impulso, los tres nos lanzamos en esa canción de hace un largo tiempo de The Archies,”Sugar, Sugar, tú eres mi chica de caramelo…” Sí, la letra rebotó por las paredes en esa melodía que se pega. Está bien, ustedes los adolescentes allá afuera no tienen idea de lo que estoy comentando. Pero esa fue una enorme canción, rebotona y cantada. ¿Qué puedo mencionar? Esas letras se pegan en tu cerebro como goma de mascar en tu pelo. No sé por qué pasa, pero en ocasiones las letras de bastante más de 40 años vuelven como si las hubiéramos escuchado en la radio. ¿Podría ser que Dios diseñó nuestras habilidades de memoria de formas asombrosas? Pero sin lugar a dudas, en lugar de retener letras de canciones tontas, Él pretendía que nosotros conserváramos Su Palabra, Su Palabra vigorosa que atraviesa todo el mal, desplaza montañas, hace eco por medio de la raza humana y perdona nuestros caminos locos. Tomé la decisión llevarlo a cabo más simple para mí.como no tengo muchos de versículos bíblicos en mi cabeza, escogí acordarse tres etapas más destacables de la vida: Pasamos por el oscuro pozo de las pruebas. Somos probados, nuestra fe, y nuestra seguridad en Dios es probada. Y por último, salimos un poco destrozados por fuera, pero por dentro brillamos con la victoria. David debe existir probado además este escenario:”Porque tú, oh Dios, nos has puesto a prueba; nos has refinado como plata. Nos metiste en la prisión y nos pusiste una carga en la espalda. Dejasteis que los hombres cabalgaran sobre nuestras cabezas; nosotros pasamos por fuego y agua, pero nos trajisteis a un espacio de abundancia “(Salmo 66:10-12). Padre, es ese lugar de abundancia que tú me preparaste para mí, que en ocasiones olvido… Lleno mi cabeza de todo lo que hay en este planeta, pero no recuerdo que tú precisamente nos elevas de los valles más oscuros. Concédeme el don de la memoria para que jamás olvide tu poder de traer siempre la abundancia de tu amor, la riqueza de tu provisión y el oportuno salve de todo lo que enfrentamos. En el nombre de Jesús, amén. ¿Qué te ha abrumado en este preciso momento? ¿Ha fallado tu memoria al olvidarte de Su poderoso poder? ¿Qué versículo de Su Palabra canta la letra de Su promesa a ti? Biografía del autor: Aunque ciega, Janet Perez Eckles le enseñará pasos servibles para vencer sobre la adversidad, cómo remontarse al triunfo, sobrepasar obstáculos, y recobrar la alegría y la seguridad. Ella inspira a miles por medio de su trabajo como conferencista primordial, autora y autora del libro inspirador #1, Simply Salsa: Dancing Without Fear en God’s Fiesta, Judson Press, 2011. www.janetperezeckles.com

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