Verificación de valor que deja fuera la vieja levadura

Cuando recibas el Sello vas a ver que hay una mala clase de “levadura”–el orgullo del pecado que se prolonga por todo el Pan y el Cuerpo de Cristo. Purgamos esta levadura y nos convertimos en puros por medio de la veritación. Entonces tenemos la posibilidad de ser leudados otra vez con la levadura de Dios. Cuando el apóstol Pablo fundó iglesias, oyó comentar de actos pecaminosos que sucedían en una de ellas. Un hombre se encontraba fornicando y el grupo no lo había rechazado. Por otro lado, esto no era una fornicación ordinaria: había estado con la mujer de su Padre. Esto era algo que habría sido considerado erróneo inclusive entre los infieles libertinos. Los desconfiados habrían castigado al hombre o al menos habrían dictaminado de manera oficial que se encontraba mal llevar a cabo. El Grupo se llenó de lamentos. Eran verdaderamente jactanciosos! No se arrepintieron. Esto fue una gratificación de lujuria y se jactaron de esto en lugar de saber lo malo que era para ellos en este momento que jamás antes. Pablo condenó al hombre pecaminoso a Satanás con el objetivo de que pudiera ser salvo en el final. Él mencionó que sería entregado a Satanás por la devastación de la carne para que el Espíritu pudiera ser salvado. Jesús reclamaría al hombre en el final porque había creído en Jesús. Y hasta entonces Satanás arruinaría algún ocasión que tuviera de seducir a más santos. El poder destructivo de Satanás era servible. Pablo instó a la jactancia pecaminosa del grupo levadura. Algo de levadura se extendió por toda la masa hasta que se le agregó levadura. El orgullo del pecado se había extendido por todo el Grupo, afectando a todos. La levadura que desaprenderemos es la lección de los dirigentes religiosos habituales que no hablan las expresiones que Dios está comentando actualmente. Pero nos protegemos a nosotros contra algún creencia pecaminosa que se propaga por medio de nuestro Grupo. La levadura de un individuo puede perjudicar a todo el lote de masa. Un integrante puede perjudicar a todo el cuerpo. Se prolonga por medio de la masa por el amasado que la mezcla. Aquello que nos mezcla juntos además puede corrompernos. De esta forma como desaprenderemos las enseñanzas, además purgaremos la vieja levadura del pecado y su orgullo. Nos convertimos en una exclusiva hornada de masa sin las enseñanzas y sin el orgullo del pecado. Nos quedamos sin levadura. Somos semillas de trigo –creyentes en Jesús– fundadas por la oposición, pero unidas por el Agua del Espíritu Santo. Tenemos la posibilidad de estar preparados como el Pan y Cuerpo de Cristo sin levadura alguna. Jesús fue el Cordero de la Pascua sacrificado por nosotros. Entonces, tenemos la posibilidad de festejar la fiesta de nuestra fiesta, no con levadura vieja o maligna, sino con pureza y verdad. Somos puros debido a que no somos levadura y somos reales porque Jesús es verdadero. Por otro lado, aun las enseñanzas de Pablo son una necesaria levadura santa. Y las enseñanzas de los sellados son la levadura que otorga novedosa vida al pan y al cuerpo de Cristo. Cuando no poseemos levadura, tenemos la posibilidad de ser leudados otra vez para vivir la singular vida corporativa. Cuando primero purificamos la vieja levadura de las enseñanzas y el pecado, nos volvemos puros y reales como un cuerpo. Cuando nuestra veritación está completa nos permitimos ser leudados con las enseñanzas del Sello. Dios el Padre entonces sella nuestro cuerpo corporativo con novedosa Vida de la misma forma que Él selló a todos nosotros individualmente. Biografía del autor: Y en este momento Jason quisiera invitarte a recibir tu reporte GRATUITO ¿Estás cometiendo estos fallos como católico? en www.sealsecrets.com y “Get God’ s’ Seal of Approval’ and Get the Victory Over Evil” en www.sealofthesoul.com Jason Witt

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